La risa es el atributo más humano y sin embargo, en este mundo nuestro en el que vivimos, se renuncia tanto a ella ¿verdad?. La risa suele provocarse por un estado de emociones que convergen en la finalidad de hacer reir y divertirse y eso es el humor y tanto el humor como la risa tienen muchas clases y formas de disfrutarse. A mi particularmente, me gusta mucho el humor irónico o ese humor que siguiendo con la manía de poner nacionalidades a casi todo, llamamos humor inglés, y quisiera daros una muestra con el famoso grupo teatral cómico británcio Monty Python. Es pelín largo el sketch, pero pienso que puede verse muy bien y podemos aprender a reirnos ante la adversidad y sacar conclusiones acerca de la estupidez humana y sus quehaceres, en el caso del sketch, en una entrevista de trabajo.
P.D.: Os proporciono una versión subtitulada en español, por aquello de ir refrescando la práctica de idiomas en la que yo, además, quiero aplicarme al cuento.
Saludos.
sábado, 23 de mayo de 2009
miércoles, 13 de mayo de 2009
Sobrevolando lo que más puede tocarnos (II): La poesía

En esta ocasión quisiera compartir con vosotros algo que es una afición menos habitual que la de escuchar música de la que os hablaba en la entrada anterior: La poesía. Hay quien dice que la poesía es minoritaria y sólo puede ser disfrutada por intelectuales sesudos o diletantes, y creo que nada más lejos de la realidad. La calidad no es sinónimo de escasez necesariamente ni sofisticación es lo mismo que insufrible pedantería, afortunadamente. Es por eso que quien se acerque a la poesía la puede engrandecer desde su lectura o escuchándola en algún recital hasta su cultivo a través de los versos. Ciertamente cuando te cautiva tiene un poder "magnético" uniendo las palabras y los símbolos al sentimiento, a la vida real o las múltiples vidas imaginarias que se nos puedan ocurrir, porque su impacto no sólo es mental sino también emocional. Para mi, un poema tiene que ser capaz de decir lo que no se dice y callar lo que se dice, transportar y "tocar" con la palabra, cuya permanencia esencial en el tiempo, decía Antonio Machado, distinguía a la poesía junto con el resto de las artes. Y precisamente de Antonio Machado de cuya muerte, el día 22 de febrero, se cumplió su setenta aniversario, quería dejaros una pequeña muestra de su valiente testimonio y legado como poeta y también como hombre comprometido, en la boca de otro poeta como Joan Manuel Serrat.
miércoles, 6 de mayo de 2009
Sobrevolando lo que más puede tocarnos (I): La música
Hoy me gustaría compartir con vosotros una reflexión sobre algo de lo que disfruto sinceramente mucho pero que no siempre tengo el tiempo y la oportunidad precisa de disfrutar. Eso sí, cada vez que puedo lo hago, y es escuchar música. Ya, ya, me diréis que vaya cosa, que es uno de los "hobbys" más comunes que existen pero no por ello podemos desaprovechar que lo comparta tanta gente. Escuchar música es un acto creativo en sí mismo, permite revivir el sentido y el significado que el compositor y el intérprete les da a la pieza musical. Ninguna canción, sonata, suite, concierto o sinfonía, por ejemplo, es exactamente igual para cada uno de nosotros, pues nos tiene reservado una vivencia única intransferible en las emociones que podamos sentir, y si somos capaces de asomarnos a ella y expresarlo ¿no es también esto en un proceso creativo para conocernos mejor a nosotros mismos "haciendo nuestra" la música que escuchamos?. Yo creo que tiene algo de eso, pero junto al significado que tenga para cada uno, existe junto a eso el enorme poder de comunicación de la música, que constituye un lenguaje propio y hace que distintas culturas como las que radican en Occidente y en Oriente, se toquen pese a vivir tantas veces de espaldas mutuamante. Para mi alguien que logra esto, como tantos otros músicos que me podáis recomendar (espero sugerencias), es Anoushka Shankar, hija del famoso maestro indio del sitar Ravi Shankar, famoso por sus contanctos experiencias musicales con los Beatles en los sesenta sobre todo. Aqui la véis en actuando en el Festival de Verbier, al que me gustaría ir este veranito, ¿por qué no? jeje.
domingo, 3 de mayo de 2009
Jefferson y la cruda realidad actual

Hace unos días, me pasaron muy amablamente un texto que Thomas Jefferson, tercer Presidente de los Estados Unidos de América, escribió allá por el año 1802. En él se decía que los bancos algún día a través de la recesión y la inflación se apoderarían de la tierra que un día los ciudadanos de su generación conquistaron en la revolución americana. El sentido de su afirmación es más que premonitorio más dos siglos después ¿no creéis?. Con la crisis financiera galopante y con índices cada vez más dañinos para las diferencias entre clases sociales y territorios en el mundo, las 300 mayores fortunas del planeta superan ampliamente el PIB de más de cien países en el mundo, por apuntar un dato, parece que no hay más alternativa que recetas para estimular al consumo, esto es , a gastar más. Así, la ruleta puede seguir y los que han ocasionado esta situación con su especulación y avaricia, el sector bancaria el primero, tienen más fácil irse de rositas. Son mecanismos para volvera a la situación previa, un poquito mejorada, con menos "cara dura" y algo más de "moralina" para el personal pero nada más. Nada hay de alternativas, de utopías o de sueños para mejorar la sociedad y el sistema imperante, ni siquera en esta situación parece que las conciencias, nuestras conciencias, estallen en un auténtico movimiento cívico global para exigir responsabildades por esta situación y dar un verdadero giro y tomar medidas cuya definición se han dado en muchos foros alternativos al capitalismo (intervención pública de sectores económicos claves, economía social con participación mixta y cooperativa, etc). La respuesta es necesaria para que el presagio de Jefferson no se enquiste y se haga cada vez más dificil de cambiar, para que no nos veamos en una situación en que no podamos contar ni con un hogar para guarecenos. El señor "Thomas", desde luego, dio en el clavo en esto, como tantos otros después, siguiendo por Karl Marx, pero jamás imagináramos que a estas alturas nos tuviésemos tan poco aprecio a nosotros mismos para ni siquiera pensar algo diferente.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)